Una curiosa mezcolanza de orígenes se concentraba en el seno de Krokodil. La banda, unión de fuerzas suizas, germanas e inglesas, apostó desde un primer momento por subirse en la corriente que había iniciado la experimentación del blues denso y elaborado en busca de ese más allá que significaban las progresiones adultas. Su primer Krokodil les sacó del underground, aunque su evolución aún no era del todo patente, creciendo como algo más que un resultón conjunto de directo. La crítica habló de ellos como los nuevos Groundhogs.
Una curiosa mezcolanza de orígenes se concentraba en el seno de Krokodil. La banda, unión de fuerzas suizas, germanas e inglesas, apostó desde un primer momento por subirse en la corriente que había iniciado la experimentación del blues denso y elaborado en busca de ese más allá que significaban las progresiones adultas. Su primer Krokodil les sacó del underground, aunque su evolución aún no era del todo patente, creciendo como algo más que un resultón conjunto de directo. La crítica habló de ellos como los nuevos Groundhogs.